Las deudas pueden afectar su relación

By AJAY OBEROI

Shakespeare was right when he said, “Neither a borrower nor a lender be.” It often depends on the nature of the relationship. Borrowing and lending makes the world go round when it comes to national economies, corporations, or small business, but it’s a very different story when it comes to your spouse.

Debt can have a devastating effect on a relationship. It’s often cited as the number one reason couples argue, and among the most common cause of divorce.

An American university study last year reported that couples who argue about money early in their relationships are at greater risk of divorce, whatever their income, debt or net worth. The 2012 study, “Examining the Relationship Between Financial Issues and Divorce,” also said that arguments about money were longer and more acrimonious than arguments about other topics. Another university in 2009 found that couples who disagreed about finances once a week were more than 30% more likely to divorce than couples who reported disagreeing about finances less often.

The best way not to join their ranks is to make good choices from the beginning. When you’re contemplating a major relationship commitment, talk to your partner about money.

Disagreeing doesn’t mean your relationship is doomed, but it will take continued non-judgmental communication and regularly revisiting the issue to keep from developing resentments and creation financial tensions down the road. Talk specifically about the debts you bring to the relationship, and be absolutely honest.

If you’re already married and you or your spouse is in financial trouble, it doesn’t necessarily mean both partners are in the same boat. A debt that is yours alone (for which they did not co-sign) does not affect your spouse’s credit, and a bankruptcy affects only the insolvent spouse. Joint debts can be a different story, and even your ex-spouse’s (or one from whom you are legally separated) behaviour can affect you financially.

If you’ve got concerns about your financial future, or that of your prospective spouse, talk to a qualified credit counselor today.

———————————————

¿Tenía razón Shakespare cuando dijo: “Ni prestes ni pidas prestado”? Pues todo depende de la naturaleza de la relación. Deber y prestar es lo que hace que el mundo gire cuando se habla de economías nacionales, corporaciones e incluso pequeños negocios, pero es una historia muy diferente cuando se trata de su esposo(a).

Las deudas pueden tener un impacto devastador en una relación de pareja. Es citado como el factor primordial por el cual las parejas discuten y una de las causas para el divorcio.

Una universidad americana realizó un estudio sobre parejas que discutían sobre dinero en etapas tempranas de su relación y encontró que estas personas corren mayor riesgo de divorciarse, sea cual sea el ingreso, deuda o patrimonio.

El estudio de 2012 “Examinando la relación entre problemas financieros y el divorcio”, encontró que las discusiones sobre dinero eran más largas y críticas que otras peleas. Otra universidad, en 2009, encontró que las parejas que no estaban de acuerdo sobre sus finanzas una vez a la semana tenían 30% mas probabilidad de divorciarse que aquellas parejas que discutían menos sobre finanzas.

La mejor forma de no formar parte de esas estadísticas es tomar buenas decisiones desde el inicio.

Cuando contemples algún compromiso grande, discútelo con tu pareja. Conversen sobre sus prioridades económicas.

No estar de acuerdo en algo no significa que su relación esté condenada, pero es necesario tener una comunicación libre de prejuicios, así como tratar el tema varias veces para evitar que se desarrolle algún resentimiento o la creación de una tensión financiera más adelante. Habla específicamente sobre las deudas que traes a la relación y sé totalmente honesto.

Si usted está casado(a) y su pareja está en problemas financieros, eso no significa que los dos estén en el mismo barco. Una deuda de una sola persona –por la cual no firmaste como aval– no afecta el crédito del esposo(a), y una bancarrota solo afecta al esposo(a) insolvente. Las deudas conjuntas son una historia diferente, incluso el comportamiento de la ex de su esposo(a) –de la cual se está legalmente separado–  puede afectarle económicamente.

Si usted tiene dudas sobre su futuro financiero, o de su posible esposo, hable hoy con un asesor financiero.

Input your search keywords and press Enter.