ONTARIO

Originaria de Chile, ella es la CEO de RNAO (Asociación de Enfermeras Registradas de Ontario)

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Foto: Dr. Doris Grinspun/RNAO

Por: Luis Ibarra 

“Buscamos un país para arraigarnos, estaba entre Australia y Canadá, y decidimos que sería este país, del cual estoy muy orgullosa, pues nos deja ser quienes somos. Somos canadienses pero no nos obligan a ser iguales, cada comunidad mantiene sus tradiciones”.

La Dra. Doris Grinspun, fue reconocida recientemente con un premio internacional de primer nivel, pues recibió el premio 2021 Nell J. Watts Lifetime Achievement in Nursing Award, de la junta directiva de la Sigma Theta Tau International Honor Society of Nursing, por sus ejemplares logros en enfermería a lo largo de su trayectoria. Es por ello que Latinos Magazine la entrevistó en exclusiva, ya que su gran historia es digna de compartir. 

Cuando era adolescente, Doris tenía en mente estudiar enfermería en Israel, y así fue como viajó con 20 niños más a emprender esta aventura que cambiaría su vida para siempre. Un dato curioso es que su ahora esposo, iba en este grupo de niños en aquel entonces. 

Sin embargo, fueron unos estudios muy difíciles. A sus 20 años de edad, se enfrentó a las peores imágenes que pudo haberse imaginado: la enviaron a atender una unidad de soldados, la Guerra de Yom Kipur había iniciado. Para Doris, enfrentarse a ello, sin siquiera haber terminado la carrera, fue lo peor que a la larga se convirtió en lo mejor que le pudo haber pasado en su carrera profesional.

Doris no entendía que a esa edad, y con carrera trunca, tenía que trabajar en tales condiciones. Pero sus superiores la convencieron de que “SÍ PODÍA“, y a esa corta edad, llorando, se ponía su uniforme de enfermera almidonado. Ahora, siempre le quedará en su mente ese “tú puedes”. Aunque actualmente reconoce que no le hace bien recordar estar en esa unidad de quemados, pues fue algo que cambió su vida. 

Todo esto que llegó a vivir tan joven, la convirtió en una activista de paz. Ella y su marido, durante años, han luchado por la paz. VER LA VIDA TAN CRUDA, le ha dado otra perspectiva de lo que se tiene que hacer en el mundo.

Después de su paso por Israel, su esposo fue aceptado en Michigan para seguir sus estudios, así que la familia partió hacia Estados Unidos, y ella continuó preparándose, pero nunca quiso quedarse ahí. Para Doris y su esposo, Estados Unidos no era el país deseado para arraigarse, así que tomaron el mapa y se pusieron a investigar, y las dos únicas opciones para irse a vivir era Australia o Canadá. Países sin guerra, sin huracanes , países ideales para vivir, sobre todo por la salud y educación pública, y eso les gustaba mucho. 

Hasta ahora, esta fue una elección muy sabia en su vida, “no es un país perfecto, hay harto para pelear y se convierta en el mejor país del mundo”, dice Doris.

Llegaron en el año de 1989 a Canadá, orgullosa de sus hijos y su pareja, y siempre mesurada con su familia. Pero ahora se siente completa al tener a sus pollitos, como ella los llama, cerca y con la familia completa. 

Y así inició su vida en Ontario, así como su trabajo en esta provincia, empoderando a enfermeras y a otros profesionales de la salud no solo aquí, sino a nivel internacional.

También, hablamos con Doris acerca del Covid-19 y la importancia que fue para todo el mundo el trabajo de la enfermería. Ella asegura que antes de la pandemia, Ontario ya tenía el número más bajo de enfermeros profesionales del país y que esto no se escuchó a tiempo. 

“Ontario y el país se encuentran en una situación importante, la enfermería es reconocida y aplaudida, las presiones de trabajo son tremendas en este momento. Las exigencias y el compromiso es tremendo, todo lo que se vivió en la pandemia fue mucho miedo, pero los enfermeros conquistaron el miedo y estuvieron frente a pacientes con COVID, cuando ni siquiera había vacunas y protección suficiente”, resalta Doris. “Todos teníamos miedo, pero teníamos que ENFRENTARLO”. 

Todo esto fue durante la primera etapa de la pandemia.

Existen 14,000 enfermeros entrenados internacionalmente esperando a registrarse ante el Colegio de Enfermeros de Ontario, sin embargo, el año pasado fueron procesados únicamente 1,400. Ante esta situación, Doris y su equipo están buscando que enfermeros de otros países sean procesados rápidamente, pues asegura que “al menos 7 mil cumplirían con los requisitos” para ejercer.

Actualmente, la Dra, Doris, se encuentra trabajando en lo siguiente: 

-Empujar al gobierno para crear un PATHWAY más sencillo para enfermeras de otros países y que así  puedan ejercer en Ontario.

-Acortar los tiempos de espera que a veces son hasta de 5 años para poder ejercer, y que provoca que deserten de la profesión y se dediquen a otra cosa.

-Ofrecer nuevas oportunidades y retos a enfermeras retiradas.

Con todo esto, se busca que las cargas de trabajo disminuyan y retener a las enfermeras actuales, ya que hay casos en donde la presión y el exceso de trabajo provocan las renuncias, no por falta de vocación, sino por un esfuerzo desmedido diario.

Para finalizar la charla, le pedimos un mensaje para la comunidad.

“Vacúnense contra el COVID. Todos mis hijos ya están vacunados, mis nietos también y estamos en espera para la más chiquita, cuando sea posible. Ella será la primera en la fila. Las vacunas no son nuevas, por algo existen y tienen años existiendo, por eso es importante que hagamos nuestra parte como comunidad.“

Como último dato curioso, Doris disfruta mucho de una rica comida chilena, como las empanadas de la Rosa Chilena, ubicada en Toronto, y también le gusta la comida peruana.

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