Now Reading:
¿Cómo ayudar a nuestros hijos durante el divorcio?
Full Article 4 minutes read

Sin duda alguna, atravesar por un divorcio es una de las experiencias más estresantes y desafiantes. Cuando hay hijos de pormedio, la toma de decisiones acerca de su bienestar necesita de nuestra atención.

El divorcio es considerado como uno de los duelos más dolorosos, y tanto los padres como las madres están sufriéndolo. El tema es que cuando nos desprendemos de la pareja, independientemente del tipo de relación que hayamos llevado, hay heridas que habrá que sanar.

Durante el proceso de separación, que puede ser la antelación al divorcio, es un tiempo de reacomodo para todos y, en cuanto a los hijos, este tiempo genera mucha ansiedad debido a la incertidumbre, al cambio de rutinas o, incluso, al cambio de escuela, de casa o de estatus económico. Los hijos menores de edad, y me refiero a los menores de 18 años, todavía necesitan del soporte de sus padres.

Así que la tarea de lidiar con nuestros propios pensamientos de ruptura que conlleva a un estado emocional, muchas veces de profunda tristeza, estarán impactando a los hijos.

Por ello, nosotros como padres necesitamos hacer un esfuerzo consciente para hacer una separación entre nuestro duelo y poder ver el duelo de nuestros hijos, ya que ellos también sufren pérdidas.

Hay formas de ayudarlos, como asegurarles que ellos no son los responsables de la separación, que seguirán teniendo nuestro amor y cariño, así como decirles que pueden contar con nosotros, y que podemos reconocer y validar su tristeza.

Una cosa que es común, y que podríamos evitar, es hablar mal del ex-cónyuge con los hijos, porque esto los perturba mucho, ya que los hijos guardan su amor y lealtad con ambos padres, no importa qué.

A veces, los padres necesitamos ayuda profesional para poder hacer esta diferenciación. Es decir, una cosa es la decepción, tristeza, enojo, entre otras emociones que sentimos hacia nuestro ex-cónyuge, y otra es hacer a los hijos receptáculos de nuestra angustia.

Cuando estamos en este estado emocional tan vulnerable, tener claridad mental nos cuesta más trabajo, ya que estamos un poco (o mucho) estancados en el pasado, en los reproches y, ansiosos porque el futuro está muy desdibujado, incluso, económicamente puede haber mucha inestabilidad, por tanto, no estamos poniendo suficiente atención al momento presente, con todas las dificultades que éste tiene, y sumamos lo pasado con el futuro, así que nuestro nivel de ansiedad puede ser superlativo.

Mi consejo es, que vivamos la intensidad del presente, con sus propias preocupaciones y que nos informemos de cuál sería el mejor escenario emocional y legal, así como el mejor escenario de acuerdos económicos y crear un plan de interacción con nuestros hijos en las nuevas condiciones de separación y/o divorcio . Es muy importante preguntar a nuestros hijos qué necesitan, qué quieren hacer con cada uno de sus padres, por supuesto me refiero cuando los hijos tienen la suficiente edad en la que pueden expresar sus necesidades con cierta claridad.

Pero si tenemos hijos muy pequeños, buscar a través de una toma de decisiones informadas, proteger y asegurar el cuidado y el continuo acercamiento y convivencia con cada uno de los padres. Esto en el caso de parejas donde no hay violencia doméstica, porque de otra forma, las decisiones de los jueces conforme a la ley podrían dar la dirección.

En conclusión, todo reacomodo toma un tiempo en estabilizarse. Si usamos el día a día para tratar de dar pequeños pasos, si buscamos otras perspectivas, ya sea con amigos cercanos, familiares de confianza y/o profesionales, nuestra red de apoyo nos hará sentir protegidos, escuchados. Y aún en tiempos de crisis, si como padres nos sentimos confortados, eso mismo podemos dar a nuestros hijos, protección y una proyección a futuro más estable.

 

POR ROSA CERVANTES
Consejera
rcervantescounsellor@gmail.com




Input your search keywords and press Enter.